Corre como Arenales

Salgo del laburo por Peñaloza
que al menos
corre como Arenales
llevo en la memoria
la mas maravillosa música 
el sonido de tus pasos       
acometiendo la vereda de tu casa
                 allá voy
la tarde me encontrará rondando tu esquina
reflejan mis retinas
el suave pliegue de tu vestido
                                                               ciego
inconsolable                
sigo el caminito
            voy
por el perfume de tu piel

Salgo del laburo por Peñaloza
la reserva ecológica refulge
                                      apenas
entre las mieles de la tarde
si la costanera sur
ya no es lo que fue
aún nos convoca
como entonces
éramos pibes
bajábamos por belgrano     en el 2
          a veces a pie
                                      desde el Parque Lezama
en bicicleta alquilada
escala en los vestuarios
             final del juego en el río
hoy cada vez mas lejos
como cargar la bici de regreso
el parque
o aquellos leves pasos

asentando la vereda de tu casa 

Memoria del agua dilatada                                                      

Y ahora este trabajo consiste
en hacer de esta pared
una puerta
de este muro vago y animal
una caverna
una ciudad
el vértigo gris de una caída
libre
iluminada
una rodada humedecida en adoquines
en fotografías envasadas
en los perpetuos colores
de la memoria
este trabajo ahora consiste
no en recorrer este muro
sino en disecarlo
destilar el hierro buscando la ciudad
desde la arena
desde el agua dilatada
sobre las empedradas luces
aquellos lugares conocidos
aquellos sórdidos aleros

en el lejano arrullo de los trenes

Infinitivos

Ir al fondo
hacer una metáfora
            con oscuro
            con umbrío
viajar con luz
desoír la forma
la velocidad del sonido
quebrarla
comprimir
completar el viaje
      salir


Los Capítulos de la Lluvia

I
una tarde sin palabras
la memoria que infunde travesías
hasta las lindes de la lluvia
es una playa
una red de pescadores
y el eco de la risa del amigo
cuando el mar nos arranca el tramayo de las manos
desafiamos los rayos que replican el horizonte
nunca podrán con nosotros

II
a veces la memoria
recorta un mediodía urbano en el desierto
una borrasca estoica y solitaria y asombrosa
caminamos de la manos ellas y yo
camaradas de la lluvia
nos refugiamos en el agua
huimos de las sombras de los árboles
trazamos parábolas
para alejarnos de los balcones
dibujamos elipses hacia los charcos
recorremos las terrazas
los recovecos de los canales de riego
la tierra seca de las bardas
y en las anegadas esquinas del pueblo
perdemos el agua y la arena
que bajan hasta la orilla infinita
viejo corazón del río

III
a veces en la noche persevera una tormenta
soledad que erosiona la memoria
me atrapa en otra lluvia
leves gotas que quedaron en sus labios
y la sed en una boca
que apenas
escampa en la piel del otoño 







Simetrías

Hay cierta simetría
en el dibujo de un círculo
esto sería perfecto
salvo que el círculo
fuera un juego
mas
aún así sería simétrico
mientras el juego fuera un círculo
salvo que
acaso fuera un duelo
por ejemplo
dos perdigones deformándose
cruzan el espacio simétrico
cerrando el círculo